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Esta histora comenzó el pasado 7 de mayo sobre las 11 de la mañana, cuando un grupo de 200 desmovilizados de la Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) se tomaron la catedral primada de Colombia, como protesta -según ellos- al incumplimiento de los compromisos adquiridos por parte del Gobierno. Específicamente al pago mensual que inició en un salario mínimo (460 mil pesos) y tuvo recientemente un bajonazo del 67 por ciento, por lo que ahora recibien solo 150 mil pesos.
Fueron varios intentos por hacerse notar. Primero, tras ser controlados por la Policia Antidisturbios y obligados a evacuar la Catedral, los ex miembros de las Auc intentaron bloquear el tráfico en esa misma esquina del centro de la capital, pero sin mucho éxito.
Luego bajaron hacía la Avenida Caracas con el firme propósito de bloquear el carríl del Transmilenio.
Allí, en medio de los enfrentamientos con la fuerza pública, uno de los manifestantes lanzó una piedra hacía donde se encontraban el grupo de uniformados que hasta esa hora no sumaban más de diez. Pero la piedra fue a parar hasta uno de los vidrios de los articulados que pasaba a esa hora por el lugar
Las consecuencias: una niña de tan solo 12 años herida por uno de estos dizque ex miembros de grupos armados. Es decir, en una vía pública y en presencia de la Policía se cometió un delito u agresión, lo suficientemente grave como para ser expulsado del proceso de Justicia y Paz.
Y los medios como si nada, pues todos estaban metido en el Congreso de la República, observando como el Representante Castro Caycedo era víctima de una de las fallas más graves de la ciudad: La atención médica de urgencias.
Irónicamente, un tema que muy poca importancia toma para los parlamentarios, salvo en estas ocasiones.
Fuentes cercanas a la GI indicaron que el propio consejero Presidencial para la Reintegración, Frank Peral, conoció los hechos en los que participaron más de 200 ex milicianos. Lo paradógico es que no se han tomado las medidas necesarias para que esta situación no se vuelva a presentar, así como tampoco se pagó la atención médica que debió recibir la niña herida.
¿Cuántos hechos similares estarán pasando en el país y los medios seguimos ciegos ante el tema?
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