|
El periodista colombiano Nicolás Cuellar escribe para la Generación Invisible desde Argentina y nos presenta una visión particular de las horas posteriores al terremoto que destruyó dos ciudades en Perú. "El gobierno peruano cita a la prensa. No para hablar de heridos, de daños materiales, de cómo se va a solucionar la situación. Sino para informar sobre la producción de una serie limitada del aguardiente que se produce en Pisco, que regalará con el fin de agradecer a quienes han contribuido desde el exterior a paliar los efectos del sismo", comenta nuestro columnista invitado.
----
El pasado 15 de agosto, un sismo de 7.9 grados sobre la escala de Richter, sacudió las ciudades peruanas de Lima y Pisco. Un temblor que según algunos medios colombianos alcanzó a sentirse incluso en ciudades como Bogotá y Cali, y que generó alertas de tsunami a lo largo de la Costa Pacífica Suramericana.
Mientras Perú contaba sus muertos, las ayudas comenzaban a llegar. Y claro, con ellas, todos los que querían hacerse presentes. El propio presidente colombiano se mostró al lado de su colega Alan García, al día siguiente de ocurrido el temblor.
Tras informar sobre el número de heridos y los destrozos causados por el movimiento telúrico, los medios dejaron a un lado el problema y cayeron en lo anecdotario. Desde Argentina, junto a los medicamentos enviados, viajó la producción del programa La Liga, encabezado por uno de los presentadores de farándula más reconocidos del país gaucho. Llegó, se mostró cocinando para aquellos que quedaron sin techo, hizo el programa y se fue.
Mientras tanto, en las calles sigue la preocupación por las epidemias de cólera y la delincuencia comienza a hacer presa de los desesperados peruanos.
El gobierno peruano cita a la prensa. Pero en esta ocasión no para hablar de heridos, de daños materiales, de cómo se va a solucionar la situación. Sino para informar sobre la producción de una serie limitada del aguardiente que se produce en Pisco, que regalará con el fin de agradecer a quienes han contribuido desde el exterior a paliar los efectos del sismo.
Bajo el nombre de Pisco 7.9, las botellas numeradas no superarán el millar, según lo hizo conocer el ministro peruano de la Producción, Rafael Rey, quien dijo que la iniciativa que servirá, además, para promocionar el aguardiente que históricamente se ha producido en la costa peruana devastada.
"Obviamente tiene también un interés comercial por parte de Perú, pues señala que Pisco sólo hay uno", agregó el ministro, en alusión a la histórica controversia con Chile que disputa en el mercado internacional la denominación de origen de este aguardiente.
El tema despierta tanto fervor en ambos países, que de vez en cuando hay serias trifulcas mediáticas entre chilenos y peruanos por la pertenencia del licor. Y ahora, que comienza de nuevo esta pelea, que se desvía la atención a “otro problema”, con seguridad poca gente se acordará que hubo un temblor, que dejo más de 500 muertos y miles de heridos. Salud.
Por Nicolás Cuellar R. Buenos Aires, Argentina
|