La gran prensa estadounidense se equivoca. Barack Obama no rompió la última barrera racial, como coinciden en asegurar los grandes diarios y los más reconocidos analistas. Para todos, Obama es el primer negro en llegar a la presidencia de E.U. Realmente, es el primer mulato en hacerlo: él es mitad blanco, también. Y, quizás, esa circunstancia permitió derribar el muro de la discriminación para los negros de este país.
Era tan fácil… Te haces viejo y necesitas ascender, para jubilarte bien. Pero las posibilidades cada vez son menos, y las ganan quienes están en el frente, no tras los escritorios, como tú.
Ya está, dices una noche, entre sueños. Y lo haces: hablas con mafiosos locales y les planteas un negocio de todos ganan: ellos te traen de lejos unos muchachos dispuestos a todo —ojalá con ciertos antecedentillos—, se olvidan de ellos y tienen franquicia para sus negocios. Con tus subalternos y tus superiores, o sin estos últimos, llevas los muchachos al campo, les das unas escopetas viejas y los emboscas en la noche, con todo el enorme poder de fuego de que dispones.